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Maderas Tropicales: Son las maderas exóticas, todas de procedencia muy diversa. Su origen lo encontramos en zonas tropicales de América, África y Asia. En la actualidad son mucho más codiciados por los interioristas ya que ofrecen colores nuevos y ambientes exóticos a la decoración del hogar. En otros casos, su excepcional resistencia las hace únicas para ciertos usos: es el caso de la teca, frecuente en el mobiliario de jardín. Asimismo, se eligen por el toque cálido y original que ofrecen a los hogares: el WENGUÉ o el IROKO son ya muy frecuentes en revestimientos y mobiliario. Por su parte, el ÉBANO y la CAOBA son, por excelencia, las maderas tropicales más conocidas y apreciadas.
Maderas Europeas: Con esta denominación se hace referencia a las procedentes del hemisferio norte o de zonas templadas, generalmente del continente europeo. El hecho de que sean más comunes en determinadas latitudes no significa que sean más económicas. Ya que estas maderas provienen frecuentemente de arboles de naturaleza grande son especialmente resistentes pero muy propicias a la invasión de termita y otros parásitos. Son muy habituales para la fabricación de muebles, ebanistería y revestimientos de madera. El ROBLE es una de las más nobles del grupo, aunque en esta tipología también encontramos maderas como HAYA, FRESNO, NOGAL, OLMO, CEREZO o ENCINA.
Madera Maciza: Cuando hablamos de materiales macizos, nos referimos a aquellas maderas que proceden directamente del tronco. Son piezas íntegras, que están compuestas sola y exclusivamente de madera. Al ser totalmente naturales, la calidad y el precio son más elevados. Esto depende del corte del tronco no del origen de la madera.
Maderas Blandas: Las más ligeras, baratas y las más habituales en la mayoría de muebles y estructuras. Los árboles de crecimiento rápido, perennes y coníferos suelen componer el grueso de las variedades blandas: PINO, CIPRÉS, ABETO, CEDRO. La referencia blanda no equivale siempre a madera menos resistente; algunas pueden serlo y otras no tanto. En realidad, nos referimos a que se trabajan mejor, son más dúctiles y, por eso, pueden ser más fáciles de usar según qué casos. Maderas Duras: son más caras y generalmente más resistentes (son muy frecuentes para revestir suelos). Trabajarlas en bricolaje es más complicado porque son menos lisas y tienen más irregularidades, sin embargo, darles forma con máquina suele ser más sencillo. La madera dura produce como resultado muebles de gran calidad y de excelentes acabados.
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