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Reciclaje es una palabra que tiene gran peso en países desarrollados y civilizados, pertenecientes al “primer mundo”. Los gobiernos de países como Estados Unidos, Japón y Alemania han tomado un creciente interés en destinar recursos al área de reutilización de residuos, debido a la imperante necesidad de adoptar tecnologías que permitan una mayor protección y conservación del medio ambiente y de los recursos naturales con los que cuentan. Es una inversión costosa, pero extremadamente fructífera en el largo plazo. En México, desgraciadamente, se le da mayor prioridad a otros gastos y no se invierte lo que se debería en desarrollo sustentable.
Reciclar implica tomar la basura que producimos, la cual es muchísima (en México, según la Secretaría de Desarrollo Social, se producen 84 mil 200 toneladas diarias, de las cuales aproximadamente el 83% es recolectada), y procesarla para convertirla en productos útiles que puedan ser empleados nuevamente. Esto acarrea el beneficio de que la cantidad de basura que es depositada en rellenos sanitarios o tirada al azar en las calles de alguna ciudad se vea reducida. El proceso de reciclaje suele ser costoso, debido a que se debe invertir en tecnologías que permitan procesar los desechos. Sin embargo, cada día son más los gobiernos, instituciones y empresas que optan por reciclar y por aportar lo que les sea posible para la causa de la protección y conservación de la naturaleza.
Algunos materiales sintéticos que conforman un elevado porcentaje de la composición de la basura, como los plásticos y el unicel, tardan miles de años en biodegradarse en la tierra. Es por esta razón que lo más recomendable es volver a utilizar estos desechos. Tal proceso no es del todo complicado, pero puede representar un elevado gasto para cualquiera que decida hacerlo. Otros materiales que conforman la basura, como los desechos orgánicos y el papel, son más fáciles de reciclar y además se tardan poco tiempo en biodegradarse. Con éstos, es recomendable elaborar compostas de material orgánico que pueden servir para fertilizar la tierra. Maneras de reciclar hay muchas, lo que no hay es interés por parte de la gente y por parte de los poderes económicos, en este caso gobiernos y empresas.
La madera es un material que como residuo puede reciclarse. Algunas empresas ya están trabajando en reciclar este precioso recurso natural. Una de ellas es una empresa española llamada Chazar, S.L., quienes han dicho lo siguiente: “Reciclar madera, como ocurre con casi todos los materiales, supone un importante ahorro energético, facilita ciertos procesos productivos, baja el precio de la materia prima, y lo más importante de todo, salva de la tala millones de árboles cada día. Para producir una tonelada de tablero de aglomerado, se requieren 6 árboles. Con el proceso que CHAZAR, S.L. realiza, no es necesario talar ninguno de estos árboles.” En CAOBA, estamos trabajando para unirnos en esfuerzo y motivación a empresas como Chazar, S.L. para reciclar todos nuestros residuos de madera y economizar al máximo nuestro de maderas. La inversión en estos procesos es sumamente importante para nuestro medio ambiente y estamos conscientes de lo urgente que es modificar nuestras formas de operar como negocio para respetar los regalos que la naturaleza nos ha dado tan generosamente.
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